Reflexiones
El médico es el profesional que llamamos para que confirme el diagnostico que previamente nos hemos hecho.
Si coincide con nosotros, nos preguntamos porque lo hemos llamado;
Si no coincide, dudamos de su valor.
Si no nos receta, pensamos como es que nos va a pasar la enfermedad.
Cuando nos curamos, nos orgullecemos de nuestra naturaleza.
Cuando nos empeoramos, maldecimos la torpeza del médico.
Si el médico es joven, decimos que no puede tener experiencia.
Si es viejo, que no debe estar “ a la page”.
Si sabemos que va al teatro, que no se da tiempo para estudiar.
Si no sabe nada de teatro, que es unilateral que desconoce la vida.
Si se viste bien, que quiere nuestro dinero para lujos.
Si se viste mal, que no trabaja porque no sabe nada.
Si viene varias veces, pensamos que acrecienta las visitas porque quiere aumentar sus honorarios.
Si viene discretamente, que abandona al enfermo.
Si nos explica lo que tenemos, que nos quiere sugestionar.
Si no nos explica, que nonos considera suficientemente inteligentes para entenderlo.
Si nos atiende enseguida, creemos que no tiene clientes.
Si nos hace esperar, que no tiene método.
Si nos da el diagnostico de inmediato, que nuestro caso es fácil.
Si tarda en dárnoslo, que carece de ojo clínico.
El médico es el máximo pretexto de nuestra disconformidad.
Piolín de Macramé (1957)